A sus 33 años, Mónica Estarreado posee una belleza impactante. Tiene el pelo largo, negro y ensortijado; la mirada limpia; la sonrisa amplia y generosa y una naturalidad que es su mejor tarjeta de presentación. Modelo, azafata y actriz, el público la valora por su trabajo.

Para hablar de éste y otros temas fuimos hasta los estudios donde se graba la serie “Yo soy Bea”, en la que Mónica tiene un papel importante, Cayetana de la Vega.

-¿Qué tal lleva trabajar cuando tanta gente está ya de vacaciones?
-Bien. Estoy muy contenta con la nueva etapa de la serie y un poco ansiosa por ver qué traman los guionistas de aquí en adelante.

-Por lo que veo está encantada con su actual trabajo.
-Siempre digo que mi último trabajo es el mejor y el más bonito, pero en este caso es totalmente cierto. Esta serie me ha dado más que cualquier otra. No sólo porque aquí he encontrado buenos compañeros y amigos, también porque está siendo muy especial en lo personal y en lo profesional.

-¿Se siente cómoda en la piel de Cayetana?
-Mucho. Es una mujer de apariencia fuerte, pero muy débil en el fondo. Tiene unos modos y una forma de decir las cosas que no encajan con lo que la gente entiende como políticamente correcto.

-¿Una personalidad que molesta?
-A mí no, porque yo, como Cayetana, también soy muy pasional y muy visceral. No sé si es bueno, pero cuando digo lo que pienso me quedo muy a gusto.

-Usted creció en un barrio de la capital, Madrid.
-Estoy orgullosa de mi procedencia; de tener una familia normal y trabajadora. Es importante saber dónde están tus raíces, lo que eres.

-¿De dónde le viene su vena solidaria?
-Me preocupa el cambio climático. Llegará el día en que tendremos que pagar por ir a un bosque; los problemas sociales, a los que habría que dedicar más dinero, y los animales, porque son seres indefensos.

-¿Los animales son los mejores amigos del hombre?
-Tengo dos perros y dos gatos, y lo único que me piden es que los cuide. A cambio, me dan mucha compañía y afecto.

-¿Cómo le ha afectado un éxito como el de “Yo soy Bea”?
-Es una situación transitoria. Es el resultado de mi trabajo y el de todo un equipo, de unos guionistas que me han elegido a mí para dar vida a Cayetana.

-¿Que Ruth Núñez y usted hayan encontrado el amor en el mismo plató es casualidad?
-Es lo lógico, cuando pasas juntos tantas horas como pasamos todos nosotros.

-Y lo suyo, además, acabó en boda con Luis Arribas, ayudante de dirección de la serie.
-Sí, pero siempre tuve claro que era un capítulo de mi vida que no deseaba hacer público.

-¿Quién tiene la culpa de que las actrices maduras tengan dificultades para trabajar?
-Las propias mujeres, porque somos nosotras las que nos ponemos los límites. No exigimos, somos malas entre nosotras y hay mucha rivalidad. Es ridículo querer aparentar menos edad de la que tienes cuando las firmas buscan mujeres como Ana Belén o Lydia Bosch para publicitar sus cremas.

-¿Teme a la vejez?
-No me da miedo en absoluto. En mi casa era la menor de cuatro hermanos. Ahora, los pequeños son mis sobrinos.

-¿Para cuándo los hijos?
-De momento, no. Me gustaría ser mamá cuando esté más tranquila, cuando tenga menos trabajo. Ahora, me apetece disfrutar de lo que he conseguido. La verdad es que si no tuviera pareja, me daría igual tener o no tener hijos.

-Claro, con tantos animalitos en casa...
-Que me disculpen quienes no piensen como yo, pero me gustan más los animales que algunas personas.

-¿Cree que en España hay crisis económica?
-Y muy grave. Por eso, ha llegado la hora de que los que mandan se pongan las pilas y hagan todo lo posible por resolver un problema tan importante. Si corrupciones como las que han ocurrido en Marbella no se hubieran producido, ahora habría menos paro.

-¿Le gusta la política?
-Me interesa saber todo lo que ocurre en mi país, informarme correctamente de quién se merece mi voto y después obrar y votar en consecuencia.

*Ctv | Diez Minutos