
En cada programa se crece como animal televisivo que es. Acaba de arrancar con la tercera entrega de Supervivientes con el mismo entusiasmo de siempre. Sin embargo, Jesús Vázquez lleva la procesión por dentro…
Teleprograma: En su opinión, ¿qué tiene de especial esta edición del ‘reality’?
Jesús Vázquez: La cadena ha realizado un gran esfuerzo para conseguir más localizaciones y tener un plató impactante.
TP: Y además, recrudecen las pruebas.
J. V.: Se trataba de dar otra vuelta de tuerca y de poner al límite a nuestros concursantes.
TP: ¿Le sorprende la lista de nombres?
J. V.: Sí, al igual que a la audiencia. Nadie esperaba que algunos se metieran en esta historia.
TP: ¿Participa usted en la selección?
J. V.: No, porque no quiero prejuzgar. Me encanta que me den la lista y no tener favoritos.
TP: Ha cerrado un año redondo e inicia otro trabajando.
J. V.: Bueno, he tenido un disgustillo con la retirada del ¡Allá tú! diario. Quizá la gente se ha cansado de él.
TP: ¿Se considera un superviviente?
J. V.: Sí, del éxito, y no me gusta mucho. Añoro la época en la que iba más ligero de responsabilidades. Ya premian mi carrera y la fama ha empezado a pesarme un poco.
TP: ¿Teme acabar siendo un tipo serio y muy profundo?
J. V.: Eso sí que no. A partir de ahora quiero hacer sólo programas que me diviertan y no perder esa inconsciencia de la juventud.
TP: ¿No será que está en la crisis de los 40?
J. V.: También, y eso es lo peor. El cuerpo me duele cuando me levanto, las ojeras no se me quitan… Me miro al espejo y ya me veo como un señor.
TP: ¿Piensa pasar por el quirófano?
J. V.: De momento no. Las ojeras forman parte de mi vida. Me las he ganado con muchas horas de trabajo, desvelos y amor.
TP: Pero habrá algún secreto de belleza…
J. V.: Soy un animal de costumbres, ya no trasnocho, y empiezo el día con un desayuno completo. Los reconocimientos sientan bien para el ego, pero tengo más de los que necesito.
C-tv | TP

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