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Hablando con... Diego Martín : "No me molesta la fama, pero sí me cansa perder la invisibilidad y el anonimato"

Está preparando una nueva serie de televisión, Hermanos y detectives. Será el compañero de Alex Angulo. Pero los espectadores siempre le recordarán como el novio super pijo de la pija de Aquí no hay quien viva . Le gusta la popularidad, pero le parece excesiva la que se consigue a través de los trabajos en TV.
Parece que si alguien no sale en televisión no existe.
De acuerdo. Pero a mí todavía no me ha ocurrido porque Antena 3 ha estado reponiendo continuamente la serie. Mi sensación de que todavía soy ese novio super pijo existe, aunque hace tiempo que yo ya no trabajo en la serie.
¿Ha trabajado en este tiempo?
En medio de las dos series, ésta, la que estamos haciendo, y la que hice en Antena 3, he rodado tres películas y espero que siga teniendo trabajo, aunque no tenga tanta repercusión.
¿Le marcó mucho Aquí no hay quien viva ?
Sí, como a todo el mundo. De repente vives como en una explosión y todo el mundo te para, te reconoce, se quiere hacer una foto contigo. Lo que ocurre es que a nivel interno no se nota, te trata de aislar.
¿Le molesta la fama?
No exactamente, pero sí me molesta perder la invisibilidad. Eso de ir a un sitio y que no puedas ni respirar te produce muchas sensaciones.
¿Cómo se consigue un poco de paz?
Hay muchas formas de conseguir la paz, una de ellas es no acudir a los lugares en los que está la prensa, en lo que hay un lleno de gente. Para el espectador somos como una especie de holograma televisivo. Pero no quiero dar la sensación de que me molesta la fama. Quizá sería un tanto desagradecido, es cierto que el que tu personaje cale en la calle hace que tengas más trabajos y que puedas elegir.
¿Le gustaba su papel?
Tenía tirón. Si lo que me preguntas es si me identifico personalmente con él, te diré que no.
¿Era interesante ser tan pijo?
Era un tipo que tenía dinero, era lo único que tenía.
Le parecerá poco, aunque fuera en la ficción, hacía usted unos regalos de lo más interesantes.
Pero el personaje era muy triste. El único lujo que se podía permitir era el comprar regalos para que la gente le aceptara. Tiene que ser muy triste, pero que muy triste, ser de esa manera. El dinero era su único arma.
¿Tenía algo bueno el personaje?
Era triste, pero tierno.
¿Cuesta más la televisión que el cine o el teatro?
No es mi intención hacer comparaciones. Son tres medios para un actor y cada uno tiene sus características. Yo me siento cómodo en cualquiera de ellos. Lo importante es hacer un buen trabajo, que todos tus compañeros tengan un buen papel, que los guiones estén bien escritos. Después, todo será cuestión de suerte, de que guste o no guste al espectador.
Hay compañeros suyos que dicen que hacer televisión es un trabajo menor.
Hay actitudes de hipocresía, hay quien cree que el teatro es lo sublime, que exige más al actor. Lo que exige al actor no es el medio, es el trabajo bien hecho. Es cierto que hay compañeros que piensan que el teatro es el arte del actor.
¿No piensa usted lo mismo?
No, pienso que puede haber arte también, y mucho, en cine y televisión. A mí lo que me interesa más es contar historias. Dónde las cuento es lo de menos, siempre si mi trabajo está bien hecho.
¿Cambia de registro en la serie?
Sigue siendo una comedia, se basa en la relación de un hombre con su hermano y se van a producir situaciones muy divertidas.
Daba la sensación de que era una serie policíaca.
Hay casos reales, pero también habla mucho de las relaciones humanas y eso da lugar tanto para la comedia como para el drama. Acepté porque me parecía que era un personaje que se ajustaba muy bien a mis características personales.
Si vuelve a televisión...
...Ya, vuelve la fama y otra vez en el candelero, pero tú lo has dicho antes, además eso lo sabemos todos, si no sales en televisión parece que no existes para el universo. Pero, salgamos o no, los actores somos parte de la sociedad en la que vivimos. La fama es lo de menos.
Le recuerdo que hay personas dispuestas a cualquier cosa por la fama.
Y qué lo digas. Pero creo que no estamos hablando de trabajo, ni siquiera de periodismo, estamos hablando de espectáculo y eso desde luego no es lo que a mi me gusta. Ser conocido influye en que tengas mayores posibilidades de contratos de trabajo. No lo vamos a negar, y quien lo haga es que no sabe lo que dice. Pero eso no significa que tengas que tener una fama a cualquier precio, a eso me niego.
¿Relaja alejarse del mundanal ruido televisivo?
Indudablemente. La televisión es un medio muy radical, o triunfas o fracasas. No tiene término medio, es así.
¿Ha evitado algo en los meses de euforia?
Por ejemplo, no se me ocurría pasar por delante de un instituto a la salida de clase. Si cruzabas por delante de uno y no te dabas cuenta, la locura se disparaba.
¿Le ha dejado en paz la prensa del mundo del corazón?
Afortunadamente, ese mundo me ha rozado muy de refilón.
Me han advertido que es usted muy especial para las entrevistas.
Pues, que yo sepa, no. Te he contestado a todo lo que has querido.
Me han dicho que no le pregunte por su plato de comida preferido.
Es que no sé a quien le puede interesar lo que yo coma. Me gusta más hablar de trabajo, de proyectos, de ideas. ¿No es más interesante?
¿Su familia aceptó de buen grado que fuera actor?
No es una cuestión de que reciban las cosas de buen grado. Siempre pilla a contrapié que un hijo tuyo diga que quiere dedicarse a esto.
¿Miedo?
Siempre hay miedo, pero también por tu parte. Has decidido algo que sabes hasta dónde te va a llevar.
¿Le gusta el reality, los programas del corazón?
Rotundamente no. Me gusta poco el circo en el que se han convertido.
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