1, may
la Crítica del día

Aunque sea festivo, C-tv sigue al pie del cañón, así que os dejo uan crítica televisiva escrita por el gran crítico televisivo, Ferran Monegal para "El Periódico"...
| Escuela de forenses
Y sin ningún rubor ni vergüenza, acaban de estrenar Dolce Vita Baby (T-5). O sea, ahora arrancan primero con niños en el plató (los llaman "nuestros pequeños periodistas") y luego siguen con los trabajos habituales de extirpaciones de vísceras. La estética de esta primera parte con niños es la del No em ratllis! de TV-3; es decir, han copiado el plató de Julia Otero. Pero es otra ética. Se notaba que a los niños y niñas les han guionado mucho las preguntas. Le decían al invitado, Julio Iglesias Jr.: "¿Ligas mucho? / ¿Tienes novia? / ¿Te vas a casar con ella? / ¿A tu abuelo le gustaban mucho las mujeres? / ¿Tu madre duerme con tacones y vestido de fiesta?". Hombre, eso no lo preguntan los niños; eso es la traslación de la propia cotillería desenfrenada de los adultos. Este ejercicio, inculcando a los niños la afición por los trabajos con pico y pala, es una forma de asegurar el futuro del género. Necesitan aprendices de forenses para eso que llaman el nuevo periodismo.
AHORA, ¡A POR EL CHICO!--. Y ayer por la tarde otra vez Dolce Vita, edición especial dedicada al nacimiento de la nueva infantita. Antes de que saliera el Príncipe comunicando los detalles y anunciado que se llamará Sofía, en el programa la excitación era mayúscula. Decían que a la niña deberían llamarla Santiaga, quizá en homenaje a Santi Acosta, sobre quien corren rumores de que --como presentador del programa-- le quedan dos días. Lo más tremendo de esta cotillería sobre la regia familia fueron los gritos que dirigían a los papás Felipe y Letizia. Exclamaban, impulsando y forzando la maquinaria procreativa hasta límites de verdadero susto: "Y ahora, ¡a por el chico, a por el chico!". ¡Ah!, son insaciables: la princesa acaba de dar a luz y ya le están exigiendo volver a parir enseguida.
LATRE, REPESCADO --. Después de fallidas piruetas televisivas (Maracaná, El mundo de Chema), Carlos Latre ha sido repescado por el magacín de tarde Chanel número Cuatro (Cuatro). Debutó esta semana disfrazado de Federico Jiménez Losantos, de Paulina Rubio y de hermano del falócrata Darek. O sea, el caricato vuelve a su registro: la imitación humorística. En este terreno él es imbatible. No debería haberlo abandonado nunca.
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