29, mar
El Blog de Mateo

A lo largo de 12 episodios, Mateo ha escrito su propio blog, y hoy, día en que la serie cierra temporada, repasamos el Blog de Mateo en cada uno de los episodios...
| Odia a los niños...
Lo primero que aprende un residente de primer año es que después de seis años de carrera no tienes ni idea de medicina. Lo malo es que en el segundo año de residencia te dan casos más complicados y tampoco sabes mucho de medicina, y lo malo es que en tercero tampoco te hacen mucho caso. Hasta que no llegas a cuarto, no te empiezan a ver como un médico de verdad. Así que hay que esperar a ser un residente de cuarto año para ganarse el respeto de los demás. Tengo cuatro años por delante y la sensación de que todo lo que he vivido hasta ahora no me sirve para nada, ni lo que aprendí en la Facultad, ni los amigos que hice, nada. Tengo la sensación de que hoy empieza el resto de mi vida.
A los 25 años, lo que esperas de la vida es que siga siendo divertida. Cuando no es así, cuando notas que la vida se va volviendo seria, más vale que actúes de inmediato. Hay un sistema infalible cuando te sientes mal, a mi por lo menos me funciona simpre, cogerme un buen pedo.
Hoy, dos días después de empezar la residencia, he tenido mi primera alegría como pediatra, pero no debo engañarme, podría pensar que ser pediatra no es tan malo, se muy bien que es un horror. Aquí trabajo tanto, que no tengo tiempo de echar de menos a mi novia, algo bueno tenía que haber en esto, no? Y la verdad, no se qué es más importante en mi vida, el trabajo, el amor, los amigos, un poco de todo, no lo sé, supongo que lo importante es sentir que no estás solo y que la vida puede ser divertida a pesar de todos los problemas.
| La novia de Edu
En realidad, a los residentes nos valoran muy poco, aunque es verdad que a veces hay algunas excepciones, pero a veces es mejor que no nos valoren tanto, ¿tan difícil es encontrar el punto medio?
Cuando estaba en la Facultad, me preguntaba por qué quería vivir rodeado de enfermos, de sin sabores, rodeado de tantas presiones, supongo que la vocación de la medicina nos obliga a aceptar esto. En el hospital muchas veces se pasa mal, así que más nos vale poner nuestra mejor cara.
Dos días sin mi PDA y he sobrevivido, esto es un hito en mi residencia, y además tengo la sensación de que he aprendido un montón de cosas nuevas.
Nunca sabes de quién puedes aprender más, de un ordenador, de un adjunto, de un MIR de cuarto año... La verdad es que nadie nos prepara para algunas cosas, y algunas cosas no son lo que parecen, como las personas. La ayuda te puede venir del lugar menos pensado y de quien menos lo imaginas. Trabajando en un hospital, he aprendido que hay muchas maneras de sentirse útil.
Los jóvenes somos a menudo frágiles, impulsivos y actuamos sin pensar. Los viejos pueden ser muy lentos, pesados, pero también muy sabios. Las apariencias engañan, pero tarde o temprano, la verdad se planta ante nosotros, la cuestión es, si cuando esto ocurre, somos capaces de reconocerla.
| El ídolo de la familia
¿Que me vaya de casa? Con lo bien que estoy. Ni loco. Para mí estar en casa es como vivir en una burbuja, lejos de los problemas de los adultos.
Nuria tiene problemas serios. Y Carmen, a su manera, también tiene problemas. Todos mis compañeros tienen problemas. Edu tiene problemas y encima resuelve los de los demás. Yo vivo como un rey, mi única preocupación es currarme un regalo bonito para mis padres, que hoy es su aniversario, eso y colar a mi prima embarazada para una ecografía, bueno, y que gane el Atletic y tirarme de vez en cuando a una piva que me guste. ¿Debo sentirme culpable por llevar una vida asi? Sin preocupaciones, para nada, me gusta mi vida, mola.
Llevo dos meses aquí y puedo decir que la vida del residente es dura que te cagas. En la relación con tu adjunto, no hay quien se aclare. Si se ponen paternalistas lo sufres mogollón, pero lo sufres más todavía si te retiran la confianza. Si vas de tímido, te avasallan. Si vas de listo, te equivocas y pagas los errores, te pasas la vida sintiéndote muy pequeño, muy culpable. Nos queda la vocación, sólo te compensa eso. Y nos compensa también, que a pesar de todos los sin sabores, te sientes muy vivo.
| Falta de sueño
Vivir la vida a tope, no es mal consejo. La verdad es que trabajando en un hospital te das cuenta de lo importante que es aprovechar el tiempo mientras puedas, lo malo es cuando el presente que te toca vivir no te interesa ni un carajo. Bien mirado, vivir el presente no es un consejo para todo el mundo, a algunos les gustaría desaparecer, y a otros les gustaría seguir viviendo en el pasado, así que lo de vivir a tope el presente, según como se mire, puede ser una broma pesada.
A veces el presente es una mierda y queremos que pase a toda prisa. Hay días chungos que parece que no se acaban nunca, y hay días que es mejor que no se acaben, porque al día siguiente nos espera un día peor.
Ojalá la vida fuera siempre así de fácil, un pequeño gesto y ya sabes lo que el otro espera de ti. Igual la clave está en aprovechar las cosas de la vida según llegan. Sabiendo que a veces es duro superar el pasado, pero sabiendo también, que la vida te suele dar más de una oportunidad, aunque a veces te creas que a ti, precisamente a ti, no te da ninguna.
| El crudo invierno
Hoy es un día de invierno de manual, la calefacción se ha estropeado, el coche no me ha arrancado esta mañana y mi ex no me contesta a mis sms melancólicos recordándole que hace un año estábamos esquiando, menuda capulla, y yo que la tenía idealizada.
Ese es mi gran problema, que idealizo a la gente y luego me llevo palos. Creo que tengo que poner los pies en el suelo. Es como si el invierno nos hubiera cogido a todos por sorpresa. Es un frío intenso que se te mete por todas partes, un frío que no se cura con mantas, ni con estufas, no con una potente calefacción. Un frío que te sacude por dentro y te descoloca, un frío que no te deja conciliar el sueño.
Tienes momentos incómodos en los que hay que digerir un buen chasco. El día a día en el hospital te da sorpresas, pero no todas las sorpresas son necesariamente malas.
Los ratos de sol en invierno duran muy poco, yo pensando en divertirme un poco en la fiesta, mientras un niño perdía todo el sodio de su cuerpo y se moría por edema cerebral. Al mismo tiempo, nacía un niño muy deseado, pesaba muy poco, pero estaba entero y le funcionaba todo perfectamente.
La gente dice que tengo que ser más realista y quitarme de encima la inocencia. Pero yo creo que necesitamos tener idealizado el trabajo y también a la gente. Y si os digo la verdad, a mí la mirada realista no me interesa mucho, prefiero mil veces mi vida idealizada.
| Complejo de dioses
Los médicos dicen que algunos pacientes son especiales, no se sabe bien porque, porque se parecen a ti, porque te recuerdan a alguien, porque te caen bien.
Yo no he tenido nunca pacientes especiales, pero dicen que cuando se te muere uno es como perder a un ser querido. Edu dice que cuando un paciente es especial lo sabes a la primera, porque notas un frío repentino en el estomago.
No hay nada especial en suturar una herida sobretodo cuando no sabes hacerlo,pero entre puntada y puntada, con este chico he sentido un poco de frío en el estomago.
A veces ser medico compensa de verdad, con algunos pacientes especiales sentimos que tenemos mucho poder, que decidimos sobre su vida, y entonces nos puede entrar una especie de complejo de Dioses, pero la verdad es que nos falta mucho para llegar a ser Dioses. Tenemos miedo de muchas cosas, tenemos mil preocupaciones, vivimos entre gérmenes, nos ponemos malos todo el día, y encima no llegamos a fin de mes porque nos pagan muy poco. Tenemos mil dudas, interrogantes que no parecen tener respuesta, más que Dioses yo creo que los residentes somos un poco pringados.
Hoy me gusta la pediatría, y es una buena ocasión para deciros que la vida esta llena de misterios, misterios de toda clase, puede que la persona que esta a tu lado tenga un secreto y tu ni te lo imagines, y la persona que parece más dura pude tener miedos inconfesables. La persona más orgullosa puede perdonar, y hasta la persona más cerrada puede abrirle una puerta a la vida en el momento menos pensado. Nadie sabe lo que nos mueve por dentro.
| Dependiencias
Gaby, ya le llama por un apelativo cariñoso. Me dan ganas de partirle la cara, o de salir corriendo y no volver, pero claro, soy un residente de medicina y gano mil euros al mes, o sea que soy un mil eurista. Me da un poco de vergüenza decirlo, pero dependo de mis padres, aunque si se mira bien, todo el mundo tiene alguna dependencia.
Algunos dependen de las drogas para estar bien, otros dependen del sexo, para otros su dependencia es el trabajo. Sí, todo el mundo tiene alguna dependencia, pero no se por qué, me parece que la mía es la peor de todas. Para algunas personas la vida parece ser muy fácil, ¿cómo hacer para sacarle a las cosas el lado más alegre? ¿Cómo hacen para mantener a raya las obsesiones, los prejuicios y los miedos?. Ojalá pudiera preguntarle a este chico cómo hace para llevarse bien con los novios y novias de sus padres. ¿Es posible que no le moleste este baile de parejas? Es como si necesitara una dosis de afecto en bruto y le diera igual quien se la suministre. La verdad es que todos queremos lo mismo, que nos quieran y vivir felices.Todas las decisiones las tomamos con ese objetivo, por eso nos da tanto miedo equivocarnos. Todas las decisiones tienen sus consecuencias, sus riesgos, sobre todo cuando nos saltamos las normas y toca nadar a contracorriente.
Hombre lleno de prejuicios, no, lo que pasa es que me gustaría que mi madre se comportara de otra forma. Como dependo de ella, pues me tengo que aguantar, aun así, depender de los padres no es tan malo, es mucho peor depender de los hijos. Tenemos dependencias de toda clase, algunas no parecen serlo, solo porque nos hacen sentir mejor, otras dependencias son evidentes. Hay cosas sin las que es imposible vivir. Cuando dependemos de algo que nos da la vida, mejor aceptarlo y vivir. Cuando dependemos de algo que nos perjudica, mejor darse cuenta, y más vale tarde que nunca. Y está la principal dependencia de todas, la del afecto y el cariño, la del amor.
| Mi amiga del alma
Dicen que a los veinte-y-tantos lo que más te interesa de la vida es la amistad, los amigos nos ayudan a digerir el trabajo mal pagado, la falta de pareja o los problemas con nuestros padres, pero si nos da la espalada nuestro mejor amigo la vida se hace muy dura y se convierte en un baile de lágrimas.
los amigos no siempre tienen que estar a tu lado, los que te rodean pueden entender o no porque actúas de una manera determinada, pero si alguno de ellos respeta tus decisiones y se mantiene a tu lado, entonces sabrás que ahí tienes un amigo.
Lo bueno de los amigos, es que cualquier edad es buena para tenerlos, y no importa la edad que ellos tengan, una veces podemos ver donde están y otras no, unas veces sientes que te pueden perdonar, y otras sientes que el perdón es imposible, pero quizás a los veinte-y-tantos la amistad se vive de una forma más intensa, a esta edad estar peleado con un amigo es una de las peores cosas que te puede pasar, y es que los amigos de los veinte-y-tantos, son los que llegaran a ser tus viejos amigos.
| La debilidad del héroe
En el hospital vemos héroes cada día que luchan contra enfermedades injustas. Nos vendría muy bien llenarnos del corage de muchos pacientes, pero nos cuesta. Nos es mas fácil ayudar a los demás que ayudarnos a nosotros mismos.
Ser un héroe puede ser fácil, pero también podemos flaquear por los palos que da la vida que siempre llegan cuando nos sentimos más débiles, más vulnerables. Es cómo si todo doliera más y no hubiera solución. También hay quien flaquea porque el tiempo pasa, hay incluso momentos en los que temblamos porque creemos estar seguros de las decisiones que hemos tomado, pero llega un amigo con su punto de vista y nos damos cuenta de que no habíamos elegido bien. Y cuando el miedo no nos deja solucionar nuestros errores podemos llegar a hacer cosas sorprendentes. Entonces, cuando las piernas nos tiemblan, sólo necesitamos que alguien nos coja la mano, que alguien nos imprima el corage que a nosotros nos falta.
Hoy me he dado cuenta de que los héroes no existen. Un médico nos curará un catarro o nos sacará de una operación a vida o muerte, pero sobrevivir a cada día sólo depende de nosotros, de nuestra sinceridad, de aceptarnos tal como somos. Porque el único camino para la salvación está en la valentía, en el coraje con el que seamos capaces de enfrentarnos a la vida.
| Una verdad a tiempo
Las verdades duelen, sobretodo cuando te las dice alguien cercano.
Aunque yo siempre he pensado que cada uno tiene su propia verdad. Las verdades duelen tanto que a veces nos tenemos que engañar a nosotros mismos. Y aunque hay gente que piensa que mentir es de cobardes, no siempre es así. También existen las mentiras piadosas para proteger a los que nos rodean. Lo que está claro es que no existe una sola persona en el mundo, que no haya mentido jamás. Las verdades pueden ser dolorosas, pero en el fondo creo que es sólo un tópico más, porque hay verdades que son dulces y que nunca queremos perder. Saber que alguien nos quiere, sentir que estamos enamorados...
El dolor llega cuando la realidad que nos toca vivir es otra bien distinta. Porque es duro asumir que no estamos a la altura de las circunstáncias. Porque cuando hacemos daño a alguien que queremos ya no hay marcha atrás.
Abriendo bien los ojos, uno puede ver que las verdades siempre estan delante de nosotros aunque a veces el papel de los secretos las envuelve y las oculta. El problema de los secretos es que siempre llega el momento en el que, queramos o no, la verdad sale a la luz. Aunque a veces no sepamos si es mejor saber o no saber. Lo único que he aprendido es que una verdad a tiempo te puede ahorrar muchos problemas, puede incluso cambiar tu vida para siempre y la de los demás.
| Cuestion de confianza
La gente piensa que lo que une a las personas es el amor, el sexo, el dinero... pero se equivocan. En una relación, lo más importante es la confianza. La confianza es lo que nos hace preferir a unas personas por encima de otras y ésas, son las personas, que no nos pueden fallar.
Sí, la confianza es importante, en los demás y en uno mismo, lo malo es que casi todos andamos mal de confianza en uno mismo, es como si esa parte se la hubieran repartido entre unos pocos elegidos.
Hay momentos en los que creemos que sólo podemos confiar en nosotros mismos, pero a veces ése es el peor error de todos.
La traición o el engaño son los peores enemigos de la confianza y cuando alguien nos falla, nada de lo que haga o diga nos convence de que es posible recuperar la confianza que antes existía.
A veces, la confianza sólo consiste en creer que vamos a conseguir lo que deseamos. Hay quien consigue las cosas después de mucho buscarlas, y no está mal porque estoy seguro de que se disfruta mucho por el premio. La verdad es que la vida es muy rara, a veces te da mucho, a veces, parece que te lo quita todo y a veces, te reserva lo bueno para el final.
Dicen que la solución a casi todos nuestros problemas la tenemos al alcance de la mano, pero si nos falla la confianza, simplemente no vemos cómo salir. Es bueno saber que la confianza es nosotros mismos es algo que viene y va, es muy frágil, que cambia cada día de color.
También es frágil la confianza que ponemos en los demás. Y sólo cuando estamos muy hundidos, nos damos cuenta de cual es la confianza que de verdad nos interesa.
En el fondo, somos incorregibles, estamos muy solos y por muchos palos que nos llevemos, no tenemos más remedio que confiar en los demás.
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