"Como Cristina, la cirujana que interpreta en MIR, Amparo Larrañaga vive a tope su profesión. A pesar de su larga experiencia, dedica mucho tiempo a estudiar el trabajo de sus colegas, dentro y fuera de España, para aprender nuevas técnicas de actuación. Por eso, lo que más le gusta de su personaje es su capacidad para investigar y renovarse."

¿Estás satisfecha con los resultados que ha obtenido MIR hasta ahora?
Sí, estoy contenta. Creo que tenemos un público fiel desde el primer capítulo y, además, Telecinco ha apostado firme por nosotros. Me gusta mucho este trabajo. MIR tiene mucha medicina, pero también un lado humano muy importante y, sobre todo, muestra a un grupo de gente joven que estudia y se prepara.


¿Crees que puede dar un buen ejemplo a los espectadores jóvenes?

Sí. Los protagonistas se mueven en un mundo laboral difícil. Están
aprendiendo a vivir y a salvar vidas a la vez. Es muy interesante ver lo que se esfuerzan. Desde luego, es un tipo de mensaje que me gusta para mis hijos.

En la serie tienes mucho carácter. Se ve que lo del médico borde funciona...
Depende cómo lo mires. Soy dura con los residentes porque estoy en el papel de profesora y tengo que educarles como médicos, pero, por otro lado, adoro a mis niños y los defiendo a muerte. Te voy a contar un chiste: '¿Sabes la diferencia entre un cirujano y Dios? Pues que Dios no se cree cirujano'. Por eso Cristina tiene esa prepotencia a veces...

Y en el plano personal, ¿cómo va a evolucionar? ¿Conseguirá quedarse embarazada pronto?
Cristina vive una situación realmente cómica cuando le dicen que debe operarse si quiere quedarse en estado y se descubre que, cuando ella es la paciente, le tiene pánico a la anestesia, a los quirófanos y hasta a sus propios compañeros. Además, el personal del hospital aprovecha para hacerle ver todas las deficiencias que sufre el centro: la falta de auxiliares, de medios... Después de la operación, se incorpora a trabajar antes de tiempo y sigue con sus ovulaciones y sus intentos. A ver qué ocurre, pero te adelanto que no le va a resultar nada sencillo.

¿Habías hecho antes algún papel relacionado con la Medicina?
No, es mi primer trabajo, pero me veo bien con la bata. Nada más
ponérmela, noté que me sentía cómoda dentro de mi personaje, cosa que no siempre ocurre.

Los actores de series de hospitales dicen que lo más difícil es aprenderse los términos médicos. ¿Estás de acuerdo?
Sí, lo más complicado de todo es conseguir decir: 'Vamos a revisar un desgarro mesentérico', como si estuvieras diciendo: 'Me pone dos kilos de patatas', es decir, con total naturalidad. Para ello, es importante saber un poco de lo que estás hablando. También debe parecer que sabes utilizar los aparatos cuando estás en la mesa de operaciones, aunque a mí ese tipo de cosas se me dan bien y, además, tenemos muy buenos asesores.

¿Te fastidia que se diga que MIR es una copia de Anatomía de Grey?
MIR se escribió antes de que apareciera Anatomía de Grey, lo que
pasa es que se ha estrenado más tarde. En España tenemos la tendencia a pensar que lo de fuera siempre es mejor. Por ejemplo, el doctor House entra en el quirófano sin mascarilla ni guantes y mete la mano en la herida y nadie dice nada. Si eso mismo lo hacemos en MIR, al día siguiente nos llegan 20 cartas diciendo que somos unos animales.

¿Ves habitualmente alguna serie de televisión?
Sí, me encantan las series, pero suelo verlas en dvd y en el idioma
original, porque es la mejor forma de observar y aprender del trabajo de otros actores. Cuando aún no se han estrenado en España, me las traen de Estados Unidos. Mi favorita es Los Soprano."


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