Rodolfo Sancho ha espabilado mucho desde que dejó de ser alumno de 'Al salir de clase'. Hijo del veterano Sancho Gracia y habitual en las películas de Alex de la Iglesia, este actor madrileño que acaba de cumplir 32 años es uno de los médicos residentes de 'MIR', serie que acaba de aterrizar en Telecinco a la que se incorporó nada más terminar el que, hasta ahora, ha si su personaje de mayor calado: Antonio, el idealista republicano del serial de La Primera 'Amar en tiempos revueltos'. Ilusionado con su nueva aventura televisiva, este intérprete que conoce muy bien el fenómeno fan acaba de terminar 'El prado de las estrellas', película que ha filmado en Cantabria a las órdenes del santanderino Mario Camus.

-Muchos se preguntan por qué no sale ya en 'Amar en tiempos revueltos' ¿ Dejó la telenovela por la nueva apuesta de ficción de Telecinco?

-Fue un poco de todo. Mi personaje se fugaba a Francia con su mujer y su hijo, no daba mucho más de si, terminaba ahí. Estirar el papel hubiera sido hasta peligroso porque Antonio no podía vivir más en esa época en España. Si se hubiera quedado en el país, hubiese muerto de tristeza o habría cometía un atentado o algo por el estilo. El personaje ha tenido la mejor salida, su historia ya estaba contada.

-Se va y le fichan para 'MIR'.

- Así fue. Me reuní con la gente de Videomedia, con los que ya había hecho 'Lobos', y como el proyecto me pareció bonito, pues adelante. Ya se sabe que el trabajo llama al trabajo. Y si, además, has tenido éxito, pues tienes resultados, lo que está muy bien.

-En 'MIR' se mete en la piel de Eduardo Murua, un residente de cuarto año de medicina interna, especialista en diagnósticos.
-Eduardo va a ser muy buen médico, tiene como un sexto sentido para saber lo que le pasa a un paciente. En los primeros capítulos de la serie aparece como un tipo solitario, a veces tosco y otras borde con sus compañeros, con los que se lleva muy bien. Su carácter es sombrío porque está marcado por una desgracia del pasado, un accidente de coche en el que murió una persona. Ese trauma le provoca unos brotes de violencia que, poco a poco, tiene que ir arreglando.

- Por lo que cuenta se da cierto aire al doctor Vilches de 'Hospital Central'.
-Bueno, es otra edad. Eduardo no está tan hecho como Vilches, es más fresco. Lo que le produce ese bloqueo en lo emocional es volcarse en su profesión.

-Seguimos con los parecidos. Usted ha dicho que su personaje podría ser House de joven.
-Sí. Si no se el quita el amargamiento que tiene, acabaría siendo como House.

-Llevamos un tiempo en el que la parrilla está dominada por las series protagonizadas por médicos.
-Los argumentos médicos son un 'boom'. Hay cinco o seis producciones y todas funcionan. Confío en que sigan teniendo tirón y que 'MIR' no rompa la regla.

-¿Qué le llevó a entrar, televisivamente hablando, en un hospital?
-La factura que tenía el producto. Es una serie moderna en la que se cuida la luz, la música, el que esté bien realizada... Es una producción sólida. Pero, como siempre, mi guía ha sido el papel que han pensado para mi. Creo en el personaje, no en el medio. Me da igual que sea teatro, tele, cine o radio. Mira, 'Amar en tiempos revueltos' era una serie diaria con un corte de menor calidad, pero mi personaje, Antonio, es con el que he disfrutado más hasta ahora. Eduardo me gusta tanto o más que Antonio, ahora hay que saber la respuesta del público porque es la que te permite valorar la calidad que le has dado a tu trabajo.

-El problema es que las cadenas no se caracterizan por la paciencia.
-Cierto. La tele es lo que tiene, es un 90% industria y un 10% arte. Hay gente que lo que tiene delante de la mesa son números, no arte. Y cuando éstos son negativos, pues no quieren seguir. Al final es como en cualquier negocio, no es que no dejen respirar a las series porque, imagino, que un frutero tampoco compra mandarinas malas que luego no puede vender. Hay muchas veces en que el trabajo es bueno pero la industria no acompaña. Son tantos los factores...Se dan casos de series que se anticipan a su tiempo, tanto que ahora son un fracaso y dentro de cuatro años tendrían un gran éxito.

-Es uno de los jóvenes actores que más se prodiga en el cine, donde todavía tiene en cartelera 'La noche de los girasoles' y acaba de terminar 'El prado de las estrellas'.
-No hace mucho estabas en el teatro y no podías aparecer en una serie ni en una película. Ahora es todo lo contrario, los del cine cogen a los de la televisión porque saben que tienen tirón. La situación actual tiene más sentido que lo que hacían antes porque estamos hablando de algo que lleva mucho tiempo funcionando, el star system. Antes se actuaba de diferente manera por una soberbia extraña, incomprensible y poco industrial e inteligente.

-¿Le ha ayudado ser hijo de...?
- No. Hay mucha gente en este oficio y no se la juegan por hacer un favor. Siempre pongo el mismo ejemplo porque estoy seguro que el hijo de Ronaldo no va a jugar si no es bueno y corre en el campo.

-¿Cuál ha sido el mejor consejo que le ha dado su padre?
-Que sea valiente y siempre tire hacia delante.

C-tv| El diario montanés