4, ene
Tú mejor Navidad

Hoy penúltima entrega de "Tú mejor Navidad" y ahora vamos a conocer el origen de los personajes de las Navidades de todo el mundo...
EL PESEBRE
La tradición de los pesebres vivientes fue iniciada por San Francisco de Asís en Italia. Fue más tarde cuando se convirtieron en las famosas figuritas de Belén que hoy conocemos. Por cierto, el típico pesebre que adorna nuestras casas en Navidad está basado en el evangelio apócrifo (no oficial) denominado Pseudo Mateo.
La tradición cristiana da por cierta la suposición de que el nacimiento tuvo lugar en alguna de las muchas cuevas calizas que existen en las cercanías de Belén. En concreto, en una cueva que tenía por todo mobiliario un pesebre, es decir, un lugar destinado a que coman los animales. En este contexto de pobreza, y en pleno invierno, tiene sentido la entrada en escena del buey y la burra, animales útiles para el transporte y que con su aliento calentaron devotamente al niño Jesús.
En los primeros pesebres, José aparecía como un hombre joven, fuerte y sin barba. Pero con el tiempo se le hizo envejecer y se le dió un aspecto honrado pero cansino, con poco vigor, para que nadie dudara de la proclamada virginidad de María.
Siglos después del nacimiento de Jesús, los teólogos intentaron datar exactamente su fecha basándose en los textos de los Evangelios. Propusieron distintos días en diferentes meses (enero, marzo, abril, mayo) y años, que iban entre el 9 y el 5 antes de Cristo.
Finalmente, durante el pontificado de Liberio (352-366) se decide fijar el natalicio de Cristo el 25 de diciembre, fecha en que todos los pueblos festejaban la llegada del solsticio de invierno, un culto muy popular y extendido al que los cristianos no habían podido vencer o prescribir hasta entonces. Las iglesias orientales siguieron y siguen festejando la Navidad en enero.
LOS REYES MAGOS
En el Evangelio de Mateo se cuenta que unos magos, que venían de Oriente guiados por una estrella, se presentaron en Belén preguntando por "el Rey de los judíos que ha nacido". Vieron al niño con María su madre y, postrándose, le adoraron. Abrieron luego sus cofres y le ofrecieron oro, incienso y mirra.
Pues muy bien. Pero resulta que en todo el Nuevo Testamento no se dan más datos sobre ellos. Por ejemplo, ¿cuántos eran realmente? Nadie lo sabía hasta que las representaciones artísticas empezaron a elucubrar con el tema: dos, cuatro, seis, doce, sesenta... Aunque el número que más se barajó fue el tres. De hecho, fueron tres los regalos que trajeron, ¿no?
Además, al principio eran sólo magos. Lo de reyes vendrían después, ya que la práctica de la magia estaba muy mal vista en los textos bíbilicos. Los nombres que hoy conocemos aparecen por primera vez en un mosaico italiano del siglo VI d.C: Melchior, Baltasar, Gaspar. Se trataba de nombres arbitrarios, ya que en otras partes de la cristiandad se les denominó de modos muy diversos.
Curiosamente, Baltasar no fue negro hasta el siglo XVI. La Iglesia quiso identificar a los Reyes Magos con los tres hijos de Noé: Sem, Cam y Jafet, que según el Antiguo Testamento respresentaban las tres razas humanas del mundo conocido. La cosa, más o menos, quedó así:
- Melchor: abuelete de unos 60 años. Pelo y barba largos y blancos. Ofrece oro, símbolo de nobleza y realeza. Representa a los europeos blancos.
- Gaspar: joven barbilampiño de 20 años. Ofrece incienso, símbolo de lo preciado y lo divino. Representa a los asiáticos.
- Baltasar: señor de unos 40 años. Negro y con barba oscura. Ofrece mirra, símbolo de la muerte que esperaba a Jesucristo. Representa a los africanos.
Desgraciadamente, ya no quedaban más reyes, por lo que los indios de América se quedaron sin.
Al principio, los Reyes Magos sólo traían cosas cotidianas por Navidad. Melchor traía golosinas, miel, frutos secos... Gaspar ropa, zapatos... A Baltasar le tocaba de nuevo el peor papel. ya que había de castigar a los niños dejándoles carbón o leña. No fue hasta mediados del siglo XIX que los reyes comenzaron a traer juguetes a los niños.
LOS PAJES REALES
Los Reyes Magos son tres, pero los niños que escriben sus cartas pidiendo juguetes son millones. ¿Cómo solucionar este problema? Muy sencillo, gracias a los pajes, esos criados que históricamente han sido siempre los fieles ayudantes de sus amos, en este caso, los Reyes Magos.
Los pajes son los encargados de preparar las visitas de los Reyes Magos a las diferentes ciudades y pueblos, de organizar las cabalgatas, de dirigir a los camellos, cuidarlos y darles de comer, de leer las cartas y ordenarlas, y de ayudar a los Reyes Magos a entregar los regalos.
Sin personajes anónimos como los pajes o los elfos, tened por seguro que las Navidades no serían como son ahora.
EL CAGANER
Es la figura más característica de los belenes de Catalunya y empieza a ser conocida poco a poco en todo el mundo. Presenta muy variadas tipologías: guardias civiles, reyes magos, papa noel, monjas, pastores, jugadores del Barça o el Espanyol, brujas, negros, legionarios romanos o bomberos, todos ellos realizando la misma acción defecadora. En general se le suele situar en una zona alejada del pesebre, detrás de un arbusto, por ejemplo. Tradicionalmente se contruían en arcilla, material muy frágil pero últimamente ya empiezan a verse versiones en plástico, más aptas para decorar la casa graciosamente todo el año sin miedo a que se rompa.
Los Caganers aparecen ya en los pesebres catalanes a finales del siglo XVII, aunque no se hicieron populares hasta el XIX. ¿Su significado? Muy sencillo: con su abono enriquecen la tierra y proporcionan prosperidad para el año siguiente. Además, dicen mucho del sentido del humor escatológico que tienen los catalanes. Se podría decir que, después de Sant Jordi, el caganer es la figura más emblemática de la mitología popular catalana. Y si a alguien le parece irreverente, que recuerde por ejemplo a Manneken Pis, el famoso niño meón que lleva siglos haciendo de fuente en una plaza de Bruselas.
Por otro lado, no hay que olvidar otra entrañable costumbre navideña en Catalunya: el "Caga Tió". Se trata de un tronco de árbol que simboliza la naturaleza dormida durante el invierno, pero que al ser golpeado con una vara o bastón defeca para abonar de nuevo la tierra y reiniciar el ciclo vital de la Naturaleza.
RUDOLPH
Rudolph fue creado en 1939 por Robert L. May, empleado de una cadena de tiendas de Chicago llamada Montgomery Ward. Le habían pedido una historia navideña para promocionar la tienda, y Robert escribió un poema sobre un reno inadaptado que con el tiempo se ha convertido en parte esencial del folklore de las Navidades.
May se basó en el cuento del Patito Feo y en su propia experiencia, ya que de pequeño había sufrido en sus propias carnes las burlas de los demás porque era tímido y canijo. Así surgió el personaje de Rudolph, un reno despreciado por los demás renos por tener un defecto físico: una nariz roja que además emitía luz.
El jefe de Robert tuvo dudas sobre el cuento, ya que la nariz roja era un símbolo demasiado relacionado con la bebida y los borrachos, aunque finalmente acabó dando su visto bueno. Se distribuyeron dos millones cuatrocientas mil copias de "Rudolph the Red-Nosed Reindeer". En 1946 ya se habían impreso seis milones de copias.
En 1947, Robert consigue el copyright del cuento, que se imprime comercialmente, se representa en teatros y alcanza su máxima fama cuando el hermanastro de Robert, Johnny Marks, crea las letras y la melodía de una canción sobre el reno. La canción se graba en 1949 y vende la increible cantidad de dos millones de copias ese mismo año. Pero aún hubo más. En 1964 se produce para TV un especial sobre Rudolph con tal éxito que todavía se sigue emitiendo en la actualidad.
La canción modifica algo el cuento origina de Robert: En el cuento original, Rudolph vive en un vulgar pueblo de renos en un sitio inconcreto y es centro de burlas por parte de sus compañeros. En la canción, el tema se edulcora, y Rudolph pasa a ser un reno de Santa Claus que vive en el polo norte y que destaca por ser responsable, seguro de sí mismo y con gran sentido del valor.
Santa lo descubre casi por accidente: mientras repartía los regalos de Navidad en casa de Rudolph, nota un extraño resplandor que emanaba de la habitación que éste ocupa. Preocupado por las espesas nieblas, que causaban accidentes y retrasos a sus trineos, decide llevárselo consigo para que le sirviese de faro y guía.
Robert murió, rico, en 1976.
LOS ELFOS
No hablamos de hadas, ni de gnomos, ni de pixies. Hablamos de elfos, esos pequeños seres alegres, juguetones y algo traviesos que suelen ejercer de ayudantes de magos o de otros personajes, como Santa Claus. Su misión es la de fabricar, empaquetar y ayudar a repartir los juguetes. Se les podría considerar el equivalente cachondo de los pajes de los Reyes Magos.
Su origen se remonta a la mitología Germánica y Vikinga, en la que ejercían de divinidades menores. Aparecen en gran cantidad de leyendas, en algunos casos como representantes de los parientes muertos, a los que se rendía culto
Con la llegada del Cristianismo, los Elfos fueron relegados a demonios o a curiosidades del folklore, aunque lograron pervivir gracias a Papa Noel.
JACK SKELLINGTON
En la película "Pesadilla antes de Navidad", de Tim Burton, aparece el personaje de Jack Skellington, Rey de la Ciudad de Halloween. Este film es una fábula de estética gótica en el que existe un pueblo para cada día festivo. A lo largo del año, los habitantes de cada pueblo trabajan para preparar su festividad. En el caso del pueblo de Halloween, su Rey es Jack Skellington.
Pero Jack no se siente completo sólo con su fiesta. Convencido de que hay algo más para él que prepararse anualmente para la misma festividad, comienza a caminar por el bosque, hasta que se topa con el mundo de Navidad.
Fascinado por la nieve, los regalos y el calor del hogar que se siente en la Ciudad de Navidad, Jack quiere encargarse de esta fiesta y decide suplantar a Santa Claus para crear una Navidad diferente, en la que las bromas macabras sustituirán a los tradicionales buenos sentimientos. Aunque... la Navidad en manos de un personaje de Halloween puede ser muy escalofriante. Aún así, Jack decide intentarlo. Pero la fábrica de pesadillas de su mundo no está preparada para hacer feliz a nadie por muy buena intención que tengan sus obreros.
Aparentemente malvado, Jack es un sentimental que vive cargado de melancolía, rasgos que sólo su enamorada Sally percibe. Él cree que todo va sobre ruedas pero, sin quererlo ni saberlo, lo que está haciendo es sembrar el pánico en el mundo entero. ¿Qué menos se puede esperar del Rey de Halloween?
EL GRINCH
Hay quienes se deprimen en las Navidades porque todo invita a la felicidad, y a lo mejor las cosas no te van tan bien como quisieras. Tienes que ser feliz por decreto, pero tú estás triste. Entonces empiezas a odiar la Navidad, los villancicos, las calles engalanadas y las zambombas.
Eso es lo que le pasa al Grinch, un personaje que odia tanto la Navidad que quiere robarla. El Grinch vive en una cueva del monte cerca de Whoville, un pueblo donde la Navidad estalla con más alegría que en ninguna otra parte del mundo. Grinch vive sólo con su perro, es de color verde y siempre está de mala leche. Si él no es feliz, Whoville tampoco ha de serlo.
Jim Carey es el protagonista de la película que cuenta la historia de Grinch, basada en el cuento "Cómo el Grinch robó la Navidad" escrito por el Dr. Seuss. Carey aparece caracterizado como Grinch gracias a una formidable careta de látex, cuyo diseño está basado en una película de dibujos animados que ya en 1957 contaba las peripecias de este personaje.
Y mañana última gran edición de Tú mejor navidad con fotos, textos y muchas sorpresas...