
Hoy vuelve el rincón de Bea y para empezar semana, aquí os cuento todo lo que pasará esta semana en "Yo soy Bea", así que aquí tenéis la sinopsis. Por cierto, mañana entrevista a uno de sus protagonistas...
Chusa vive con ilusión y desenfreno su incipiente romance con Jota. Cada día que pasa está más enamorada y se lamenta más por no haberse dado cuenta antes de que el hombre de su vida estaba tan cerca.
Por su parte, Bárbara le cuenta a Caye que Márquez es su nueva víctima. Asombrada, la Jefa de Contenidos de ‘Bulevar 21’ intenta hacerle cambiar de idea, ya que cree que se trata de un grave error. Sin embargo, su amiga ya sueña con llegar al altar con el mexicano y despliega sus armas de seducción.
Sin pretenderlo, Beckham, el hijo de Chusa, se convierte en un obstáculo en la relación de su madre con el mensajero. Y es que la recepcionista no encuentra tiempo para cumplir todas sus responsabilidades. Un profundo sentimiento de culpa la llevará a replantearse su historia de amor.
Mientras, Álvaro decide celebrar una fiesta en honor a su futuro socio pocos días antes de firmar la fusión entre el grupo ‘Tamarindo’ y ‘Bulevar 21’. Bárbara es la encargada de organizarla y, como si de un sueño hecho realidad fuera, ponen a su entera disposición a todas las ‘feas’ para que la ayuden.
La secretaria no tiene reparos en abusar a su antojo de sus temporales empleadas, que rabian ante la nueva situación.
Entre tanto, Caye continúa con los preparativos de la boda y recibe en la redacción el vestido de novia. Muy emocionada, se lo enseña a Richard y a Bárbara, quienes la felicitan asegurándole que es el traje perfecto para ella.
Bea estudia con detalle el contrato que presenta Márquez a la dirección y se da cuenta de que, si lo firman, la revista resultaría perjudicada. Desconcertada, avisa a su idolatrado jefe, que intentará ganar tiempo para contraofertar.
Sin embargo, no lo logra porque el empresario mexicano es perro viejo e imagina las intenciones de su adversario. Así que le miente, diciéndole que la firma no se puede demorar más porque un asunto de suma urgencia le requiere en su país al día siguiente.
Eso sólo le deja a Aguilar un as en la manga: la fiesta que se celebra esa misma tarde y a la que acudirá Márquez. Álvaro le ruega a Beatriz que lo acompañe al evento para renegociar la fusión.
Mientras tanto, la tensión en la redacción se puede palpar. Por si no tuvieran poco con acatar las órdenes de Bárbara, Chusa, Jimena, Elena y Marga hacen un terrible descubrimiento. La empresa está invirtiendo mucho dinero en la fusión con los mexicanos, mientras que a ellas hace años que se les niega un aumento de sueldo. Y otros como Benito a penas cobran lo suficiente para sobrevivir.
Por contra, Bea está tan emocionada de ir a una fiesta con Álvaro, que se arregla a conciencia para no defraudarle. Vestido largo, joyas y hasta pamela, a la servicial hija de Carmelo no le falta ningún detalle. Sin embargo, cuando los invitados la ven aparecer en la fiesta con su modelito anticuado y hortera, rompen a reir a carcajadas.
Sin duda, quienes más disfrutan con lo ocurrido son Cayetana y Richard, que no dudan en burlarse de la chica en su propia cara. Gonzalo de Soto no soporta que la humillen de esa forma e intenta que supere el mal trago, mostrándose tierno y cariñoso con ella.
En otro lado de la fiesta y ajeno a lo ocurrido, Márquez intenta presionar a Álvaro para que dé luz verde de una vez a la fusión. El director acaba cerrando el trato.
Ante la ausencia de jefes, las ‘feas’ se hacen fuertes en la redacción. Tanto es así que se empeñan en ver el vestido de novia de Cayetana y le exigen a Benito, que ejerce de guardián, que se lo enseñe.
Sandra de la Vega, por otra parte, no soporta que su hermana se case y rocía el traje con un producto de limpieza, estropeándolo.
Márquez le tira los tejos a Cayetana
La pobre Bea, que ya había conseguido olvidarse del espantoso ridículo que ha hecho con su modelito de flores, sufre otro revés al caerse a la piscina. Diego, con quien está hablando en ese momento, no hace ademán de ayudarla.
Por fortuna, Álvaro la ve y corre enseguida a rescatarla, pues la chica no sabe nadar. Beatriz no puede sentirse peor: siempre había soñado estar entre los brazos de su jefe, pero habría dado su vida porque nunca hubiera sido en una situación tan bochornosa.
Así, aunque Aguilar y Gonzalo intentan quitarle importancia al tema, la hija de Carmelo sólo desea desaparecer. Humillada, decide ir a ‘Bulevar 21’, donde le cuenta a Sandra lo ocurrido. Ésta logra animarla, asegurándole que ella siempre será mejor persona que Cayetana y Bárbara, “unas pijas, insoportables y estiradas”.
Lejos de allí la fiesta continúa y Márquez, aprovechando la ausencia de Álvaro, le tira descaradamente los tejos a su prometida.
En la oficina, las ‘feas’ descubren que el traje de Caye está manchado y, desesperadas, intentan limpiarlo. Tras probar con varios remedios, no sólo no consiguen que la dichosa mancha desaparezca, sino que, de tanto frotar, le hacen un enorme agujero...

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